Quinielas: Sí ¡Locos por las quinielas! Cómo se mueve esto

Guiándonos por el concepto formal, Las Quinielas es un juego de azar, basado en el La Liga Nacional de futbol en el cual se intenta predecir los resultados. Mediante un sistema muy sencillo -jornada tras jornada- la persona marca un “1” si apuesta a que el equipo local gana; un “2” si cree que el equipo visitante lo hará o una “x” si se decanta por un empate.

Ahora, apartándonos de los formalismos, el concepto de la quiniela va mucho más allá. Esta puede ser definida como la confluencia de dos de las más grandes pasiones de la vida del ser humano: el fútbol y la lotería. Estos dos elementos han reunido, durante años, a millones de fanáticos y jugadores, por lo que la quiniela no hace más que masificar, con aún más intensidad, estás actividades.

 

No es de extrañar conseguirse peñas -esas mismas que se plantan cada fin de semana en el estadio a corear durante los 90 minutos para animar a su equipo- pero en un rol mucho más individualista, apostando a favor de las victorias en las quinielas que ya no solo le llenarán el corazón, sino también la cartera.

 

Por otro lado, este juego no se limita únicamente a la liga nacional, y es que una de las quinielas que levanta más pasiones es la que se desarrolla durante el mundial. Cada seis años esos fanáticos del fútbol mundial tienen la oportunidad de adivinar los resultados de las quinielas tan alta competición. Lo interesante de este sorteo en específico es que rebasa los anales de la humanidad e inclusive se utilizan animales como medio transmisor del mensaje, de algún ente superior quizás, para revelar la quiniela definitiva y sentenciar el ganador absoluto del certamen. Así pues, en Sudáfrica 2010 tuvimos al tan afamado “Paul” el pulpo, que acertó los 8 resultados que predijo; mientras que en Brasil, desde tortugas hasta osos panda intentaron hacer lo propio, sin éxito alguno.


En primera instancia, y ya hablando a escala humana, este no parece un juego directamente relacionado con las quinielas, ya que muchos pueden pensar que depende más de un Messi o un Cristiano Ronaldo, antes que del mero azar.

Sin embargo, el partido no termina hasta que el árbitro da el pitado final, y la caprichosa es la única que puede sentenciar el destino del resultado final y, con él, de aquel individuo que se haya tomado la tarea de completar su quiniela.