Probabilidad: 6 fallas de razonamiento que nos hacen seguir jugando

A pesar que tenemos claro que las probabilidades de ganar la lotería son muy bajas, hay mucha gente que sigue participando en este tipo de juegos. ¿Por qué no aprendemos?

¿Sabías que la probabilidad de ganar el Loto es una en 2,5 millones? Para ponerlo en perspectiva: antes de ganar la lotería, es más probable que mueras en un accidente de transito (una en 5,1 millones, al año), que mueras tras caer de una escalera (una en 321 mil al año), que mueras ahogado (una en 100 mil al año) o que en algún momento de tu vida seas alcanzado al menos una vez por un rayo (una en 17 mil).

Y a pesar que nunca salimos de la casa preocupándonos de si nos va a caer un rayo encima debido a lo poco probable que sería, sí podemos llegar a pasar noches enteras imaginando cómo será nuestra lujosa vida cuando ganemos el pozo millonario de la última apuesta de la lotería.

Es raro, ¿no? Por lo mismo, Kevin Bennett, profesor senior de psicología de la universidad estatal de Pennsylvania, PennState Beaver, estudió este hecho y demostró a través de la ciencia del comportamiento las seis razones que explicarían esta conducta que va en contra de toda probabilidad.

  1. Incapacidad de comprender la real magnitud de las probabilidades.

Kevin hace alusión a que muchos investigadores ligados al estudio de la toma de decisiones argumentan que la mente del ser humano no está capacitada para dimensionar probabilidades tan grandes como las de ganar (o perder) la lotería. Y esto se podría deber a que nuestros cerebros han evolucionado sin tener la necesidad de computar estos enormes cálculos.

  1. El sesgo publicitario.

Aquí la culpa es del marketing y la publicidad. Kevin explica que ganar una cantidad abrumadora de dinero pareciera ser mucho más posible si es que hemos visto o escuchado sobre la historia reciente de algún ganador. Y es que nunca escuchamos algo sobre los millones de perdedores, sino que sólo nos hablan de los pocos ganadores.

  1. Superstición y la falacia del apostador.

También es conocida como la falacia de Montecarlo y se puede explicar de la siguiente manera: si se lanza una moneda al aire, la probabilidad de que salga cara al caer es de una en dos (0,5), mientras que lo mismo pasa para el sello. Después de cuatro lanzamientos que han dado cuatro sellos consecutivos, alguien podría pensar “ya, ahora sí que sí viene cara. No pueden salir tantos sellos seguidos sin una cara. Las probabilidades están a favor del sello”. Así que esa persona creerá que la probabilidad de que ahora salga cara es más alta. Lamentablemente, esta siempre será de 0,5 para cara y 0,5 para el sello.

  1. Ilusión de control y “errar por poco”.

Esto viene del concepto que en inglés se llama “near miss” y que podría ser traducido como “errar por poco”. Y en la práctica, funciona así: cuando alguien elige el número tres, pero el ganador fue el cuatro, la persona tiende a pensar que “estuvo cerca de ganar”. Y si bien estuvo a un número de distancia del ganador, la verdad es que probabilísticamente hablando estuvo igual de lejos (o cerca) que si hubiese sacado un ocho o un dos.

  1. Trampas sociales o “costo hundido”.

Mucha gente lleva jugando a la lotería por décadas y después de tantas derrotas, piensan que no se podrían rendir ahora después de tanto dinero desperdiciado. “Nadie cae intencionalmente en esta trampa. La gente se encuentra atrapada después de descubrir los costos de esta actividad, los que en un principio están escondidos, pero que parecen ser muy grandes después de un tiempo. Eso mismo impide que puedan abandonar el barco”, razona Kevin.

  1. Es fácil de justificar.

La idea de poder cambiar radicalmente tu futuro a un bajo costo puede ser muy tentadora. “Al igual que con el cigarro, es fácil de justificar cuando compras sólo una cajetilla cada cierto tiempo”, ejemplifica Kevin. Y agrega que poca gente estaría dispuesta a invertir una gran cantidad de dinero con la mínima esperanza que dentro de 30 ó 40 años podría recibir una cifra increíblemente alta como retorno. “Se ve mucho menos tentador cuando ves la cantidad de plata gastada junta”

¿Eres de los que juegan a la lotería? ¿Cómo te lo justificas?